Intento que descifres mi cuerpo sin verme desnuda

Intento que descifres mi cuerpo sin verme desnuda

Llevo tiempo aclarando mis argumentos para cambiar la forma que tengo de escribirte, pero no se me ocurren ni motivos ni razones para cambiar la historia. Me siento estancada y todo el mundo va a leer que no tengo base, ni motivación para seguir enlazando mundos con palabras.

Como dijo Mario Benedetti en uno de sus grandes poemas que me tatué en la piel; ‘Tática y Estrategia’: «Mi táctica es hablarte y escucharte, construir con palabras un puente indestructible«, refleja claramente otro fragmento que camina conmigo todos los días «Te querré hoy, mañana… por siempre… todavía…«

Intento que descifres mi cuerpo sin verme desnuda y que cuando lo hagas te sorprenda descubrir que todo lo que te digo es cierto, que las manchas que cubren mi piel solo son recuerdos que no olvido, personas a las que admiro, la inocencia de una niña que todavía no sabía contar y la imprudencia de muchos pedazos rotos.

He tomado una decisión y aunque no la compartas, la has aceptado. A partir de ahora va a ser todo diferente. Te has desprendido de algo que antes te venía de fábrica y ahora tienes que asumir la pérdida de tu accesorio roto y dar paso a uno nuevo, y pese a que no quieras admitirlo te hará la vida más fácil.

Ahora tus certezas y tu seguridad van a tambalearse un poco, tienes que acostumbrarte a un nuevo sentimiento, quizá a la soledad de la pérdida y apretar más el corazón para que no duela. Con el tiempo todo vuelve a ordenarse y te sentirás aliviada y de nuevo en tu sitio.

Me deslumbras cuando te noto triste y me sobran segundos para volver a hacerte sonreír. Recordarás épocas en las que el espejo te miraba con ternura, pero borrarás de tu motor las salpicaduras que provocaron su caída. Es natural echar la vista atrás y estar segura de que aunque te hubiera gustado mantener las piezas unidas, habría llegado un día en el que se hubieran despegado por completo.

No tengas miedo a los cambios, he escuchado por ahí que nunca te hacen daño y te ayudan a seguir caminando.

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