La verdad a cuentagotas

La verdad a cuentagotas

He querido contarte la verdad desde el principio. De algún modo me ayuda a seguir caminando en esta odisea en la que los senderos parecen haber desaparecido y lo único que tengamos sean cuatro paredes de las que no podemos salir. Estas cuatro paredes que consumen cada uno de mis pensamientos y estoy segura de que los tuyos también.

Nos han concedido una tregua, no porque la quisiera, sino porque de algún modo me han obligado a pedirla. O al menos, así lo siento. Y tú, has querido quedarte donde estás, ahí abajo, con una lona naranja que cubre todos tus sentimientos y yo estoy aquí arriba cuestionándome todavía si es una buena opción infringir todas las leyes y bajar a buscarte, arrancarte e irnos lejos. Irnos juntas para aclarar todos nuestros errores, todas nuestras aventuras y todos los mundos que todavía no conocemos. También quiero debatir si es verdad lo que nos dijimos aquella noche de domingo sentadas en la acera, discutiendo si coincidir o no días después.

Dije que te iba a dejar libre, que iba a luchar mi propia guerra hasta saber si merecía la pena ganarla. Te dejé sola y pensando si era correcto meterme entre tus miedos, esos que no te dejan avanzar y que acaban no sabiendo qué decir.

Ahora estoy dispuesta a coger la puerta de estas cuatro paredes que me ha costado encontrar y ser valiente, delinquir con todos los detalles en pausa y la realidad en play.

Mi verdad te la he ido contando a cuentagotas en cada uno de mis manifiestos, algunos dedicados a ti y otros a cientos de sagas inconclusas. Siento, luego merezco una recompensa por todos los adjetivos que me han hecho formar esta pequeña casa dentro de una pantalla y mil versiones distintas de ternuras pasajeras y quizá a veces demasiado reales. Juro y confieso que esta vez fingí que pudo haber sido cierto.

No intento volver a soñar con esos pretextos, probablemente lo único que anhelo es que alguno de ellos acabe siendo verdadero y que dentro de esta cárcel sin rejas siga apareciendo tu nombre, porque tú siempre eres la protagonista: La que camufla todas mis incógnitas.

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