La vida me descubrió mirándote a solas

La vida me descubrió mirándote a solas

La lluvia ha sido mi aliada y ha actuado según el plan establecido, el cielo ha dejado de llorar y he podido bajar a por ti.

Hoy ha sido un día raro, no sabría decir si me he levantado con ganas de ver la lluvia o de bailar bajo ella. He decidido esperar. Dicen que la paciencia es una gran virtud y aunque a muchos les cueste tenerla, al final da buenos resultados.
Mi decisión se ha basado en una posible alternativa: salir de casa y bajo el paraguas esperar a que dejara de llover para después ir a por ti y recorrer parte de la ciudad que los domingos se queda vacía.

Todavía falta un poco más de tiempo para que pueda disfrutar de caminos más largos contigo, pero espero poder llevarte a la playa la semana que viene.
Estabas fría cuando te he cogido entre mis brazos, te ha costado calentar el motor y he tenido que esperar a que estuvieras lista. Contigo tengo que tener calma y eso me gusta.

Algo mas que ruedas
Tu motor ha sonado más fuerte, con más ganas y mientras aceleraba he sentido el frío recorrer todo mi cuerpo y la libertad se ha apoderado de mi.

Te he dejado descansar con vistas al centro de la ciudad y me he quedado pensando en todas las posibilidades que tenemos juntas. Me he acercado a ti y te he prometido que este año viviremos más aventuras sin arrepentirnos de dejar caucho sobre el asfalto.

Al final me he quedado delante tuya y la vida me ha sorprendido mirándote a solas.

Fuiste uno de los motivos más inesperados de mi vida cuando por pura casualidad e inquietud decidí que fueras mía hace un poco más de dos años. La causante de todos mis desenfrenos y la cordura de todas mis locuras.

Algo mas que ruedas

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Me alegro que hayáis salido hoy!
    Hacéis buena pareja! 😉
    Enhorabuena por esos seis años! Tienes materia para escribir un libro!!!
    Yo te leería!!!

    1. Muchas gracias María Rosa, me alegra que te guste 🙂

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