Las cosas al revés a veces merece la pena vivirlas

Las cosas al revés a veces merece la pena vivirlas

Nunca sabemos lo que nos depara un viaje. En ocasiones tiene ventajas que desconocemos e instantes que nos controlan. Admiro esa sensación y al mismo tiempo me da tanto miedo que no consigo darme cuenta de lo que realmente vale.

Te lo digo a ti y ahora, después del tiempo que he pasado contigo y sin ti. Contigo en mis pensamientos, sin ti cada día, contigo en mi corazón, sin ti al despertar, contigo en cada curva, sin ti en el sofá, contigo en mis recuerdos, sin ti los días de humedad, contigo en mis sueños, sin ti al hacerlos realidad. Moldeo lo que siento y lo que me ha atraído hacia ti desde el principio porque las cosas al revés a veces merece la pena vivirlas.

Un comienzo es la sencillez contigo y sin ti no puede haber verdad. He tomado decisiones, que pese arriesgadas, han llegado a ser el mayor tesoro de mi vida y hoy sentada en el sofá y el ordenador entre mis piernas, me asomo por la ventana y el atardecer me invita a bajar a buscarte. Lo haré una y mil veces porque no quiero que haya un desenlace, mientras sigas queriendo recorrer el mundo conmigo.

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