Me declaro culpable del desnivel de tu altura

Me declaro culpable del desnivel de tu altura

Sentimos vértigo al ver las cosas desde lo más alto, sentimos adrenalina por la velocidad y el peligro, pero sabemos que el control es lo que nos une.

Qué paradójica es la vida, a veces nos cuesta tanto reconocer que tenemos miedo que gracias a ello conseguimos lo que queremos, sin embargo otras veces perdemos aquello que nos gustaría tener. Yo no me escondo y admito que tengo miedo, pero ese miedo se está convirtiendo en una diversión, y aunque toda precaución es poca ya me doy permiso para darle más gas a mi aventura.

Salimos sin saber a donde ir y el camino es largo, pero agradable. A 120km/h todo pasa a un segundo plano y consigo saber qué es lo que busco al llevarte lejos. Ahora ya lo tengo claro y aprendo a aprovechar estos momentos porque si no tomo las riendas me declararé culpable del desnivel de tu altura y me sentiré pequeñita sin opciones de poder salir.

Vamos a darle rienda suelta a nuestra quimera y que la vida nos sorprenda desprevenidas en lo alto de las montañas, donde el vahído asoma y el peligro acaba ocupando su lugar.

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