No te voy a decir adiós porque vas a estar conmigo en cada curva

No te voy a decir adiós porque vas a estar conmigo en cada curva

A pesar de todas las utopías inventadas para vivir, hay ocasiones en las que nos gustaría estar en trance para aprender a saber elegir la mejor quimera. Que todas las fantasías que parecen improbables al final consigan una luz de realidad. Tú para mi eres esa luz y no voy a dejar de amar todo lo que me has enseñado ni de olvidar que no tengo que dejar de soñar.

Si mi pasión eres tu, no tengo que vivirte con miedo, ni desbordarme por querer quererte cada minuto que pasa, ni intentar ser otra persona cuando estás a mi lado, ni permitirme el lujo de arriesgar en una trazada que puede acabar con heridas y cicatrices.

Pretendo ser firme, mirar al pasado con nostalgia y reírme de todas aquellas circunstancias que juntas convertimos en recuerdos sorprendentes. Ahora el futuro se tiñe de gris, pero hay mucha certidumbre en el camino.

No voy a dejar de admitir lo importante que eres, lo mucho que me has protegido y las pocas ocasiones que tuve para demostrártelo. No te voy a decir adiós, porque vas a estar conmigo en cada curva, cada vez que baje al garaje y te arranque, cada vez que grite dentro del casco porque el viento me empuja y pretende tirarme, cada vez que te abrace con fuerza y recuerde todos tus consejos e intente siempre rozar un centímetro más el asfalto con la rodilla.

Gracias por la distancia, por las palabras, por los paseos, por las discusiones y por las noches en vela. Por la felicidad que me provoca la pena, por mis ojos hinchados cuando no paran de llover y las gotas llegan al corazón sin un paraguas que las frene. Gracias por hacerme saber que voy a sentirte siempre aunque no estés a mi lado.

Deja un comentario

Cerrar menú