Quiero susurrarte que lo quiero todo contigo

Quiero susurrarte que lo quiero todo contigo

Tengo ganas de verte y finjo que no es así. Si todo sale bien este fin de semana rodaremos juntas sin decirle a nadie dónde queremos perdernos. O tal vez siga reprimiendo las ganas que tengo de cogerte y ponerte a 120km/h solo porque dicen que viene el frío del polo norte.

¿Les hacemos caso? O ¿cojo las llaves, digamos sobre las 10  y voy a buscarte?

Qué locura la mía que intento con palabra formar una historia entre tú y yo, y no me doy cuenta de que somos completamente diferentes. Tal vez esa sensación hace que busque mil razones para hacerte ver que esas pequeñas desigualdades nos hacen únicas.

Confío en ti. Más bien, en lo que puedo hacer contigo y te prometo que aunque pase tiempo sin verte o a veces me notes distante aún estando a tu lado, debo confesarte que quiero dar el paso y susurrarte que lo quiero todo contigo.

A todo me refiero:

  • A no poner excusas para verte.
  • A comprobar que está todo en su sitio: que tienes suficiente gasolina y que el líquido de frenos y aceite tienen la cantidad precisa.
  • A encontrar el momento para comprarte el retrovisor que te rompí hace algún tiempo.
  • A no reprocharte que pesas mucho, cuando la que tiene que tener fuerza soy yo para cogerte.
  • A sacarte más de casa aunque sea para doblar la esquina.
  • A conocerte, pilotarte, aclarar todas las trazadas y tomar las frenadas justas.
  • A VIVIRTE

Hace ya tiempo que me di cuenta de que quiero empezar a construir algo y tu eres el primer personaje de este cuento. 

Ahora quiero mejorar el camino que me he planeado pese a que ello signifique dejar de lado otros hábitos. Quiero hacerlo sin prisas, sin acelerar más de la cuenta y con inseguridades que sé, que acabaran por convertirse en los mejores aciertos de mi vida.

Deja una respuesta

Cerrar menú