¿Si te digo algo, prometes que no te enfadarás?

¿Si te digo algo, prometes que no te enfadarás?

Y ¿si te cuento algo que no te va a gustar? o tal vez si, o quizá no lo sepa nunca porque todavía no sé interpretar el rugir de tu motor.

Yo quería contarte que me gustaría pasar más tiempo contigo. Si hace falta yo seré la primera en bajar a por ti y quitarte la funda que te cubre para salir a ciegas por esa empinada cuesta y empezar una nueva aventura.

Sé que hace tiempo que no nos vemos, son pocas las veces que voy a verte y sinceramente tengo bastante culpa de ello. No quisiera hacerte ilusiones porque es muy probable que cuando me veas de perfil, haya cogido otro medio de transporte que está aparcado justo a tu lado. Es por eso que no sabes nada de mi desde hace varios meses. Bueno, no seré exagerada, un mes exactos si no me falla la memoria.

Quiero proponerte algo y no sé cómo te lo tomarás, pero espero que me entiendas y aceptes el trato: 

  • Cuando decida bajar a verte quiero que me mires a los ojos y que me hagas sentir segura. Sabes muy bien que te he dejado caer en alguna que otra ocasión y no me gustaría que te volvieras a hacer daño y te rompieras la maneta del freno o del embrague. A estas alturas creo que ya llevas un par.
  • Es muy probable que cuando te vuelva a pilotar tengas un accesorio nuevo y que para mi sea más fácil ver a los demás.
  • Quiero que pruebes conmigo la adrenalina de coger las curvas y estaría dispuesta a que me enseñaras a ser más agresiva contigo sin que ello suponga olvidarnos de la seguridad.
  • Me apetece cambiar de marchas continuamente sin saber cierto con cuál se debería coger mejor las curvas, ni si es mejor frenar con el freno de la mano derecha, con el del pie o con el freno motor. Todo es ir probando ¿no?
  • No dudo en que me vas a guiar por buenos caminos y que además voy a catar nuevas rutas más largas que cortas. Sabes bien que una vez que salgo de casa y te tengo entre mis brazos, no quiero soltarte. 
  • Te confieso que al principio me daba miedo volver a dejarte otra vez sola y bajar esa cuesta tan empinada que me da la sensación de estar en una montaña rusa, pero ahora ya no tengo miedo. 
  • Y por último te quería decir que me lleves a una colina bien alta y que me dejes apoyarme en ti para ver la ciudad desde arriba y poder contarte todos mis secretos. Así podré decirle a ‘Sabina que nos nombre‘. Y déjame recitarte todas esas frases que mi cantautor favorito entona en sus canciones.

No sé exactamente si te he propuesto algo, si te he pedido perdón, si te he confesado algún secreto o si he conseguido convencerte. Solo quiero que estés preparada para cuando decida bajar, arrancarte y perderme por las montañas contigo, y si hace falta pasar un día entero juntas, junto al calor de tu motor. Estoy dispuesta a ello.

Y ahora dime ¿quieres?

 

Esta entrada tiene 3 comentarios

  1. Con tanta pasión que le pones, seguro que sí que quiere!!!
    Espero que en 2019 hagas más km con ella que el año anterior!!!
    FELIZ AÑO NUEVO Y FELICES ESCAPADAS!!!
    Hasta pronto!☺

  2. Está claro que el amor se puede sentir de muchas maneras y tu forma de expresar tu pasión por coger la carretera con tu moto es increíble!

    Me encanta el texto!!

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